sábado, 14 de marzo de 2009

Premio Herralde 2008

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Casi nunca
Daniel Sada
Anagrama. Barcelona, 2009.
373 páginas. 18 euros

Temporada de caza para el león negro
Tryno Maldonado
Anagrama, Barcelona, 2009.
128 páginas. 13 euros




El Premio Herralde de Novela fallado en noviembre pasado nos deparó, además de los lógicos ganador y finalista, tres novelas de autores jóvenes —ninguno de ellos llega a los cuarenta años— que merece la pena tratar aparte. Bajo este sol tremendo, de Carlos Busqued (Argentina, 1970), Asuntos propios, de José Morella (España, 1972) y el que hoy tratamos, Temporada de caza para el león negro, de Tryno Maldonado (México, 1970). El jurado entendió que estas deberían estar en la colección de Anagrama únicamente pudiendo dar un finalista. La prensa las ha tratado como tales. Los tres beben de lo mismo, los tres deben mucho a Bolaño, a los tres el futuro les dirá lo que será de ellos.

La novela de Maldonado, fresca, corta, concisa, nos desgrana los avatares de Golo, un pintor joven que empieza a disfrutar del éxito de las exposiciones, el reconocimiento del mundillo y los placeres que todo ello conlleva. La historia se cuenta en primera persona a través del novio de Golo, desde que le conoce hasta el final, pasando por la convivencia juntos, el caos de drogas y desenfrenos, las peleas y los altibajos personales del pintor. Protagonista indiscutible del relato, Golo es dibujado con los trazos que proporcionan los capítulos cortísimos del libro, casi como minificciones dedicadas al mismo personaje. La utilización de recursos como la repetición constante de elementos y detalles, el párrafo apenas deslavado o la prosa efectista son los grandes hallazgos de esta novela.



En lo que se refiere al ganador, Casi nunca, del mejicano Daniel Sada (1953), narra, en el personal y habitual estilo de escritor, las desventuras de un agrónomo que deberá decidir en el dilema del sexo sin compromiso o del compromiso sin sexo. Una obra magistral del autor que ya nos asombró con Porque parece mentira la verdad nunca se sabe (Barcelona, Tusquets, 2001). Dicen que los tiempos de crisis son propicios para nuevas ideas, para la renovación de los que vienen. Esperemos que la apuesta que la editorial Anagrama ha hecho con estos escritores no sea menos que renovadora ni más que oportunista.

Juan José Mediavilla

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