domingo, 14 de febrero de 2010

Los Grope

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Los Grope
Tom Sharpe
(Traducción de Gemma Rovira)
Anagrama, Barcelona, 2009.
239 páginas. 17 euros.



Después de los exitosos libros de Wilt (Wilt, Las tribulaciones de Wilt, ¡Animo Wilt!, etc.), en los que ya desplegó todo su ácido humor, Tom Sharpe (Londres, 1928) regresa con Los Grope, una novela en la que de nuevo el sentido del humor y lo absurdo toman el protagonismo. Como ocurre muchas veces, el renombre sirven para ofrecer garantías editoriales, más allá de las de la calidad narrativa o inventiva.

Los Grope son una ancestral saga familiar matriarcal que han mantenido sus costumbres salvajes, su genética y su casa de campo hasta la actualidad. En ella el hombre nunca ha valido nada y han sostenido su riqueza generación tras generación a base de violencia y delitos más o menos encubiertos. La primera parte del libro se ocupa de describirnos los pormenores de la historia familiar, desde la primera Grope, que tuvo su descendencia de un vikingo al que le mareaba navegar, hasta nuestros tiempos.

Una vez descritas todas las costumbres familiares a través de las anécdotas más escabrosas, Sharpe nos lleva a la Inglaterra moderna, urbana, donde nos presenta a un director de banco y su desquiciada esposa, a la que las novelas románticas han hecho mella hasta el punto de no distinguir bien la realidad que la rodea. El hijo de este matrimonio, Esmond, se dedica a “deambular” la mayor parte del tiempo hasta que a su padre se le cruzan los cables e intenta asesinarlo porque se le parece a él y no quiere que sea “una parodia de las esperanzas de su padre” (p. 40). Debido a este frustrado crimen sus padres lo enviarán con sus tíos, no menos peculiares, para alejarlo del peligro que le supone su padre. Su tía lo secuestrará y lo llevará a Grope Hall, donde se retoma de nuevo la historia de la familia.

Cabe esperar más de un autor que tanta controversia ha causado por las críticas irónicas e irreverentes a la sociedad británica y que tanto ha hecho reír. Los Grope no va a ser su mejor novela. Una novela en la que intenta enrevesar una historia por lo demás bastante simple y un final poco adecuado para lo que prometía la familia en cuestión, no serían suficientes para ningún escritor perfeccionista, pero la legión de lectores fieles a Sharpe, le aseguran el éxito. Otro día hablamos del problema de los traductores con la intransitividad de los verbos españoles.

Juan José Mediavilla
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