jueves, 21 de octubre de 2010

Verano

Verano
J.M. Coetzee
Traducción de Jordi Fibla Feito.
Mondadori. Barcelona, 2010.
255 páginas. 18,90 euros.



En 2003, la Academia sueca otorgaba el Premio Nobel de Literatura a J.M. Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940). Se premiaba así a un escritor que ha venido reflejando en sus obras un compromiso inusual con el género humano y una denuncia expresa a las atrocidades que este comete en nombre de concepciones universalistas o identitarias. Verano, la última de estas obras, ha sido calificada de diversas maneras, entre las que cabe destacar la de autobiografía ficcional. Una obra completa y autolesiva donde el autor ajusta cuentas consigo mismo.

Coetzee nos cuenta la historia de su madurez desde el punto de vista de un estudioso de una universidad que trata de indagar en esta etapa de la vida del autor. A través de entrevistas a familiares, amantes y amistades, descubrimos a un Coetzee pusilánime y cobarde, “incapacitado para el amor, medio hombre” (estas son dos de las muchas y continuas apelaciones a su hombría, sensualidad, ingenuidad o torpeza) que se deja llevar intentando mantener a toda costa una identidad y unos valores que lo sustenten en un mundo que va a la deriva. En esta deriva es una balsa que se mantiene en pie con dos o tres palos. La historia se cuenta sobre un J.M. Coetzee ya muerto; y no hy piedad en los juicios de los demás, que por otra parte son los suyos propios, jugando siempre en la fina línea entre protagonista y autor, entre realidad y ficción.

Dado que toda literatura es ficción, incluso la autobiografía, Coetzee (conocedor de esto y a gusto en sus moldes) ha encontrado la forma de ficcionalizar su vida de tal forma y con tales técnicas que se acerque lo más posible a una posible realidad. Y esta realidad posible es ficción. Y esta ficción es un recorrido por el yo juzgándolo con la severidad y la frialdad con que lo haría el otro. Una obra estupenda y un ejemplo de lo que se puede hacer con la memoria.

Juan José Mediavilla
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1 comentario:

  1. Gracias mil por actualizar.
    Siempre es un lujo leerte.

    En cuanto pueda, buscaré este libro...
    La reseña nos despierta la curiosidad lectora.

    Un abrazo de Trementina.

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