domingo, 2 de junio de 2013

Intemperie



Intemperie
Jesús Carrasco
Seix Barral. Barcelona, 2013.
223 páginas. 16,50 euros.



Intemperie ha sido el debut literario más promocionado de este año 2013. Su autor, Jesús Carrasco (Badajoz, 1972), ha entrado al panorama literario con una ópera prima deslumbrante y genial. Una obra que superará sin dificultad el examen del tiempo porque nos habla de un tema universal y con una ejecución sin peros. Desde hace algunos años, todo lo que tiene que ver con lo rural atrae a los consumidores de cultura y podemos verlo en la publicidad, cine, noticias de televisión que anuncian la supuesta vuelta al campo y un largo etcétera. En esto, la literatura española se ha sumado y ha encontrado en el antiguo y nunca abandonado tremendismo la manera de expresar de nuevo el mundo rural. 

El argumento es típico, ya usado en muchas otras historias y podemos encontrarlo en la literatura popular: la huida de un niño perdido que deja atrás un mundo de extrema violencia del que es víctima directa, el viejo callado que lo arropa y cuida y le enseña lo que sus padres no hicieron, el malvado alguacil y sus secuaces. Es sencillo y básico, no se anda por las ramas y la sinopsis se podría escribir en tres líneas. Por eso no hace falta que se especifique el tiempo en el que ocurre, ni el lugar, ni los nombres; esos son detalles superfluos de los que el autor prescinde descaradamente. Esta sencillez de la historia nos atraerá desde el principio, y la ejecución de Carrasco hará el resto: mantener una tensión, sostenida durante todo el relato, y conseguir que el lector se quede hasta el final.

Puede resultar paradójico que el mejor debut literario del año tenga aires del pasado y se le compare con Delibes. Es sin embargo esto lo que le confiere calidad: la mirada inteligente a la literatura que ha sido referente en los últimos cincuenta años. El estilo, vocabulario y composición destacan por encima de todo en la novela. El gusto por el detalle, lo específico, hacen de esta novela una obra maestra y justifican su éxito. Los campos semánticos del pastoreo o del mundo rural y sus trabajos se enriquecen gracias al trabajo del autor. 

Es una intemperie claustrofóbica, inmensa y calurosa hasta la insolación. Un mundo adusto, casi abandonado y terrible para un niño que ve en escapar a cualquier sitio la mejor opción. Una novela indispensable.

Juan José Mediavilla
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1 comentario:

  1. Mal libro para malos lectores. Me sorprende encontrármelo por aquí.

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