domingo, 18 de agosto de 2013

La gran Marivián



La gran Marivián
Fernando Aramburu
Tusquets. Barcelona, 2013.
280 páginas. 18 euros.



Con La gran Marivián Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) nos ofrece su tercer libro ambientado en Antíbula, país imaginario del que, a través de las novelas, nos ha contado casi toda su historia durante el siglo XX. De Marivián, la protagonista de esta nueva novela, sabíamos parte de su infancia, pues era la guña (unos de los varios neologismos introducidos por el donostiarra y que se refiere a un juego infantil de esclavitud y sumisión) del niño protagonista de Los ojos vacíos (2000). También se la nombra de soslayo al principio de Bami sin sombra (2005, pp. 30 y 31).

En la época en la que está ambientada La gran Marivián, Antíbula vive bajo el yugo de una dictadura colectivista y Marivián es la actriz del régimen. Con grandes dotes interpretativas y un talento innato para la escena, la protagonista será un icono incluso después de su muerte en 1957. Es en este momento cuando el narrador se dispone a recopilar notas para intentar esclarecer la verdad sobre tan interesante personaje. Su pretensión es no hacer hagiografías como la prensa del régimen ni libelos como la prensa clandestina de la oposición. Una búsqueda de la verdad en la que se constata cuán peligrosos son los extremismos y cómo se reescribe la realidad.

Aparece pues un libro por retazos, una lectura rápida y directa, fragmentaria. Las historias se enlazan magistralmente y el lector conocerá la vida de la actriz desde diferentes puntos de vista en cada época. La multiplicidad de voces y personajes que pasan por la novela la enriquecen y nos dan diferentes versiones sobre la protagonista y el país creado por el autor. Aramburu vuelve a demostrar lo buen narrador que es y se aleja del estilo barojiano, descriptivo y de grandes párrafos, que caracterizaban las anteriores novelas de Antíbula, aunque sigue siendo implacable en la descripción de la crueldad y la oscuridad de su sociedad. El gran Aramburu.

Juan José Mediavilla
_

No hay comentarios:

Publicar un comentario