domingo, 17 de noviembre de 2013

El matrimonio de los peces rojos



El matrimonio de los peces rojos
Guadalupe Nettel
Páginas de Espuma. Madrid, 2013.
120 páginas. 14 euros.



Cinco historias componen el volumen de cuentos que Guadalupe Nettel (ciudad de México, 1973) ofrece al lector. Estamos ante unos cuentos de temáticas relacionadas que tienen un punto en común: la relación y comparación entre los comportamientos de los animales y los de los humanos.

Lo común a todos los cuentos es la presencia de la duda en la toma de decisiones. ¿Tomamos las decisiones conscientemente o nos dejamos llevar por instintos de toda clase? ¿Qué rige nuestro comportamiento? El paralelismo entre humanos y organismos lleva al planteamiento de si nuestro raciocinio es quien lleva las riendas de nuestra vida o siempre estamos condenados a repetir los mismos errores y actuamos guiados por instintos. Así, en el cuento que da título al libro, la autora pone en paralelismo la relación del matrimonio protagonista, abocado al fracaso después del embarazo, con la vida de la pareja de peces que tienen en el salón. En el segundo, se nos detalla la guerra entre hombres y cucarachas, mientras asistimos a los momentos más cruciales de la vida del niño protagonista.

Es este juego el que le da sentido al libro y el que lo vertebra. La toma de decisiones racionales o instintivas: «si se registran en una computadora nuestros datos genéticos, nuestra educación, los momentos más destacados de nuestra biografía, y nos pusieran a elegir entre cien disyuntivas diferentes, la máquina adivinaría las respuestas antes de que las pensáramos. En realidad al menos eso dicen ellos, no decidimos» (pp. 76-77); «Los movimientos en la vida de los seres humanos, asegura uno de los principales oráculos chinos, suele tener orígenes subterráneo y, por lo tanto, difíciles de situar en el tiempo» (p.104). Nettel además despliega una atmósfera peculiar en sus narraciones, puestas en escena que hacen que el lector se sienta cómodo en la narración.

En general, los protagonistas de los cuentos, narrados todos en primera persona, personifican los actos de los animales con los que viven o que son sus huéspedes, como en el caso del cuento “Hongos”, en el que el parásito pasa a ser compañero: «Concluí que con las emociones ocurre algo semejante: muy distintos tipos de sentimientos (a menudo simbióticos) se definen con la palabra «amor». Los enamoramientos muchas veces nacen también de forma imprevista, por generación espontanea» (p. 98). En “Felina”, encontramos a una estudiante que se queda embarazada a la vez que su gata, a la que dota de pensamientos humanos y en el que la autora establece paralelismos más allá que los de la dueña y su mascota: tenemos también el del ginecólogo de ella y el veterinario de la gata, o el de los que dejan embarazadas a ambas. En el último cuento, “La serpiente de Beijín”, un niño asiste al derrumbe del matrimonio de sus padres y comprende el sufrimiento de ambos a través de una serpiente.

La imposibilidad de la libertad de decisión, el fin del amor, el aprendizaje vital, son los temas que Nettel nos propone en sus cuentos. Los que la protagonista es una mujer destacan sobre los dos en los que es un varón, y la forma de tratar los temas evidencian una cercanía biográfica. Sin embargo, estos altibajos son casi inapreciables y el lector de El matrimonio de los peces rojos está invitado a un viaje literario de lo más edificante. Fábulas para animales con protagonistas humanos.

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